
Que el aumento del salario mínimo de un 12 % para el próximo año llevará el nivel de este indicador a un 130 % más allá de lo que estaba en 2018. Eso parece una buena noticia para los trabajadores. El problema es que la inflación en productos básicos es del 150 % en el mismo periodo. Es decir, aunque ha ganado poder adquisitivo, no alcanzan a la carrera de los precios, que se acelerará con esta medida. Y, para colmo, si no se hacen las adecuaciones en las tablas de impuestos del S.A.T. el 83 % del aumento se irá a pagar contribuciones. Así no se puede. Todo cambia para quedar igual o peor, pero eso sí, con aplausos abundantes. Alarcón en El Heraldo.