
17 funcionarios del Estado de México fueron detenidos con el “operativo enjambre” por sus supuestos vínculos con la delincuencia organizada, el narcotráfico, los secuestros, la extorsión y los homicidios violentos. Entre ellos, hasta presidentes municipales. Un secretario de seguridad prefirió suicidarse antes que ser detenido. Por algo fue. Pero plantea Chavo del Toro en El Economista que no vayan a intentar un “operativo enjambre“ en la finca de Palenque: porque ahí sí hay soldados que defiendan al habitante principal, aunque tengamos muchas más sospechas de su complicidad en esos temas que de cualquiera de los detenidos mexiquenses.