
Que si se fue voluntariamente. Dicen que lo traicionaron. Que lo agarró la DEA. Voluntariamente, se entrega alguien que estuvo prófugo por décadas… No, la verdad es que, haiga sido como haiga sido, seguro que extraña los abrazos a la mexicana de los que ha gozado toda su vida profesional el Mayo Zambada, y que se hicieron explícitos con esta administración. Y ya se le acabó el veinte, ahora que está en EE. UU. Chavo del Toro en El Economista.