
Que hace como tres semanas, los vecinos de la Alcaldía Benito Juárez se empezaron a quejar de una textura aceitosa en el agua de sus tuberías. Y se ha ido agravando: el agua no es potable, según unos laboratorios; puede ser cancerígena al contacto con el cloro de limpieza, dicen otros. El gobierno de la ciudad negó que hubiera pasado algo… Hasta que llegó una planta potabilizadora del Ejército cerca de uno de los pozos que abastecen la alcaldía, justamente porque los garrafones están escasos en la zona. Pero insiste el gobierno de la ciudad que no es culpa del sistema de aguas, e incluso se atrevió a sugerir que «hay huachicoleo de tuberías de Pemex por parte de vecinos de la alcaldía». ¿Se entiende por qué una zona que tiende a ser apática lleva una semana bloqueando Insurgentes? De la no potabilidad llegamos a la emputabilidad, según Perujo en El Economista. ¿Y a menos de dos meses de las elecciones? No quieren perder por poco: quieren ser derrotados por amplio margen, parece. ¡Aguas!