:quality(70)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elfinanciero/TQNPPGWYNFAMLCNS7A6YDGFFAY.jpg)
Pues no se pudo. Ni con amenazas de «fusilamiento mediático» ni con cañonazos de 50,000 pesos (o 50 millones, porque ya hace tiempo que Álvaro Obregón fijó esa cifra para un «cañonazo irresistible») juntaron los votos que les hacían falta para hacer los cambios constitucionales sobre la Guardia Nacional. Así que tocaron retirada y ganaron diez días. A ver qué pasa ahora. Rictus en El Financiero.
Descubre más desde MonoAureo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.