Cuarta edición
Que tendrán que reeditar la «cartilla moral», una vez que al defraudador electoral Evo Morales lo declaran «huesped distinguido» en la Ciudad de México; la Secretaria de la Función Pública dice que se va a «asesorar con él» sobre cómo luchar contra la corrupción (a pesar de sus 325 millones de euros depositodos en el Banco Vaticano, según reportes de prensa) y algunos legisladores de Morena lo vieron para hablar de cómo hacer leyes… No, pues de una vez que eliminen el lema maderista: «Sufragio efectivo, no reelección» y ya lo podemos nombrar «presidente de México». Vaya ejemplo (a pesar de sus innegables logros en su gobierno). Perujo en El Economista.
