En la misma semana en que el presidente López Obrador presentó su Informe de Gobierno en el que enfatizó la lucha contra la corrupción, se publicaron dos noticias contra su círculo cercano: que Manuel Bartlett, director de CFE tiene más de 20 propiedades valuadas en más de 800 millones de pesos que no incluyó en su declaración patrimonial; pero la Secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval dice que «no hay problema porque hizo esa fortuna cuándo no era funcionario público», lo que no es preciso: por lo menos es delito no declararlas. Y la otra es que Ricardo Salinas, dueño de TV Azteca y parte del consejo asesor presidencial está implicado en el fraude de FERTINAL a PEMEX. Pero no importa, porque ellos están perdonados, porque se han acercado a la Cuarta Transformación. Corruptos irredentos los que no lo hicieron,como Rosario Robles o Claudio X. González… ellos están «moralmente derrotados» y su victoria es «éticamente imposible», dicen. Jabaz en Milenio.
