Lo bueno de estar en el fondo es que el resto del camino es hacia arriba. Pero eso siembre y cuándo no te falle la orientación. Si uno de los problemas para el adecuado desempeño de la economía es que se cerraron proyectos como el Aeropuerto de Texcoco -que era sólido, viable, adecuadamente financiado y, si tenía errores, era corregible- y se abrieron otros como Santa Lucía. Pues bien, ya casi se paga lo mismo por cancelar el NAIM que el dinero que faltaba para concluirlo. Y ayer se dieron suspensiones definitivas en el caso de Santa Lucía, lo que evitará que se avance en él en al menos dos años. Y eso sin contar que los sobreprecios ya causaron que valga lo doble de la proyección inicial. Pero… todos estamos felices, felices, felices, dicen. Frik en La Crónica.
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