En su momento y acusando el fraude electoral, el hoy presidente dijo «¡Al diablo las instituciones!». Y hoy como presidente… parece empeñado en cumplir esa promesa. Bueno, tres de cuatro no son suyas: es la prensa del viejo régimen, los banqueros y los provocadores los que están queriendo acabar con la imagen, la estabilidad económica y la paz. Pero para acabar con MORENA está MORENA y su grito de batalla «¡Al diablo las instituciones!». Y se ve en el pleito en el Senado, por la presidencia del partido y entre muchos «servidores de la nación» que se están llevando a una zona peligrosa a su propio proyecto. ¿Podrán sobrevivir a su propio éxito, o acabarán como el PAN, en dónde el principal rival de Josefina Vázquez Mota fue el presidente Felipe Calderón? Veremos… Fisgón en La Jornada.
