Lo dicho: tal y como se esperaba, Javier Duarte «javidú» fue despojado de sus «derechos de militante» del PRI por sus actos de corrupción. Pero no pasará nada: lo mismo le sucedió a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre. Y ya ven: no pasó a mayores. ¿Que Duarte no podrá volver a ser candidato? Pues como si alguien fuera a volver a votar por él. Ni que fuera un Moreira… Perujo en El Economista.
