Cómo si no bastara el pleito irresoluble que tiene en el Politécnico Nacional, ahora Aurelio Nuño, Secretario de Educación Pública, despidió a 3,119 maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que acumularon cuatro días de falta por estar en paro. Y ahora enfrenta un dilema: o suma más de tres mil «agresores» y «protestantes» profesionales, cumple su palabra y contrata a 3,119 nuevos profesores -a riesgo de que los agredan, hieran o hasta maten por «esquiroles»- o negocia la no aplicación de la ley, destruyendo su credibilidad y la de la Reforma Educativa, una de las acciones mejor evaluadas de la actual administración. Buen dilema tiene. Magú en La Jornada.
