Pues si… el Papa ha hablado, y fuerte, sobre temas importantes: corrupción, vanidad, soberbia, peleas soterradas, pobreza, acumulación de riqueza, abandono a los indígenas, daño al medio ambiente… de eso y mucho más ha hecho sus mensajes pastorales. Pero… lo único que hemos visto de la clase política es vanidad, corrupción, soberbia y engreimiento: selfies aquí y allá, fotos de los momentos «exclusivos», como la llegada en el hangar presidencial… o al gobernador de Chiapas diciendo que «más de 150,000 indígenas lo fueron a ver» en un local en el que caben apenas 80,000…. En fin, lo importante es la publicidad, no el mensaje. O al menos eso es lo que nos muestran: que la selfie mata el sermón. Rocha en La Jornada.
