Hay cosas que, aunque sean muy buenas, de tanto verlas te saturan, te cansan… y hasta molestan. Tal es el caso de los productos de Star Wars: lo mismo para coches, computadoras, sopas y hasta para películas, los anuncios saturan y ahogan el tema. El otro caso es Aurelio Nuño, que parece ser el único integrante del gabinete. O al menso, del único del que se habla… hasta en la sopa. En El Economista, por Chavo del Toro.
(Recuerden que, por vacaciones, hoy en la noche no se publica la Unidad de Quemados. Conste)
