Y si: el caso de David Korenfeld y su uso de un helicóptero de CONAGUA para viajar con su familia le da materia a Virgilio Andrade, titular de la Secretaría de la Función Pública, para demostrar que va en serio en su rol de persecutor de mal uso de los cargos y bienes públicos… mientras que deja de lado el caso de la Casa Blanca de Angélica Rivera como un «conflicto entre particulares». Haga lo que haga, le irá mal; pero le irá peor si un caso tan claro de peculado se va sin sanción. Hernández en La Jornada.
