Fue muy polémico que, durante el mensaje del presidente Peña Nieto sobre el segundo informe de gobierno, sus invitados utilizaban la plancha del Zócalo como estacionamiento para unidades de lujo, a pesar de que la invitación decía que se estacionaran detrás del Palacio Nacional. Pero ¿quién quiere caminar tanto cuando se es tan rico y poderoso? Hoy anuncia el gobierno del D.F. que multará a todos los que se estacionaron en la plancha, y el presidente pidió a su equipo ofrecer una disculpa pública por eso. De cualquier manera el escándalo en redes sociales opacó a los avisos presidenciales. Rocha en La Jornada.
