Es cierto: ante los escándalos de corrupción de la empresa Oceanográfica, que era transportista marítima de petróleo para Pemex y que durante los sexenios panistas alcanzó a tener una flota de cien barcos -y a los hijos adoptivos de Vicente Fox, hijos de Martha Sahagún, como comisionistas y colaboradores- y que en el último año cayó en suspensión de pagos por sus malos manejos, se ve a Vicente muy tranquilo. La duda es si está en paz porque nada debe y nada teme, porque ha fumado mucha marihuana últimamente o si se debe a que sabe que está bien protegido por su apoyo electoral a Peña Nieto. Nomás debe recordar que hasta Elba Esther ya cumplió un año en la cárcel… Cartón de Hernández en La Jornada.
