Una noticia buena y una mala: La buena: Jorge Vergara, el dueño de las Chivas de Guadalajara, que iba a hacer de uno de los equipos de más tradición en el fútbol nacional una superpotencia en el deporte y que casi los saca de la liga profesional por sus malos resultados, vendió al equipo. La mala: a la filial Chivas USA, por lo que las Chivas tapatías seguirán pasando penas otra temporada al menos… ¡Vale gorro! Perujo en El Economista.
