Mientras que la Organización de las Naciones Unidas presentó un reporte en el que acusa al Vaticano de haber practicado el encubrimiento en los casos de pederastia sacerdotal, y en el que recomienda dejar de lado el encubrimiento a sus miembros y someterlos a la justicia, los Legionarios de Cristo pidieron perdón en público por los abusos de su Fundador, el padre Marcial Maciel. Reprobaron su «comportamiento inmoral censurable», y el comité de representantes de la Orden reunidos en Roma declaró: «Queremos expresar nuestra profunda pena por el abuso contra menores seminaristas, los actos inmorales con hombres y mujeres adultos, el uso arbitrario de su autoridad y de los bienes materiales». Pero de indemnizaciones monetarias o petición de perdón a cada uno de los afectados, no quieren hablar y menos hacer. Nuevo escándalo en ciernes: petición de perdón y aceptación de culpas si, pagos y disculpas individuales, no. «Estamos listos para pasar la página y dejar esto en el pasado», concluyeron. Horax en Milenio.
