Se los dijeron a tiempo y no quisieron hacer caso: gastar sin ton ni son, facilitar las cosas para algunos y cargar la mano a los otros, tomar posiciones radicales de las que entorpecen la relación con empresarios e inversionistas por pose «revolucionaria»… lleva al barranco. Si se puede ser de izquierdas Y tener éxito financiero en un país; los ejemplos abundan. e incluyen de lo más variado, desde Chile hasta China… Pero si queremos seguir a Venezuela o Argentina, tenemos una receta para el desastre (y ni siquiera receta original). Paco Calderón desde su sitio.
