Fue internado y operado el presidente Enrique Peña Nieto para quitarle un nódulo de la glándula tiroides. Todo salió bien, y tomará una convalecencia de cuatro días y seguirá con sus vacaciones. Pero no se apuren, que el resto del gobierno sigue operando «normalmente». O tal vez eso es motivo para preocuparse. Rocha en La Jornada.
