Sigue el escándalo en Veracruz: a pesar de que corrieron a todos los delegados de SEDESOL y que el gobierno federal ve «con malos ojos» los manejos clientelares de programas sociales, en el gobierno estatal dudan en actuar con firmeza al respecto. Apenas quitaron al Secretario de Finanzas… y pusieron al segundo de a bordo, el directamente responsable de la malversación de fondos en pro de las campañas del PRI. Tal parece que no les importa arreglar el problema… sino agravarlo. Perujo en El Economista.
