Pues se entiende que haya preocupación por la seguridad del nuevo presidente Enrique Peña Nieto, al menos entre su equipo sea una prioridad. Que el cerco de seguridad incluyera vallas de cinco metros de altura en 2.5 kilómetros en torno al Palacio Legislativo de San Lázaro una semana antes parecía un exceso. Ayer diputados del PRD tiraron algunas de ellas y se acordó reducir el Cerco de Seguridad a un corralito… al menos por unos dias. ¿Tampoco a sus simpatizantes los dejarán pasar? Helioflores en El Universal.
