Dos noticias acompañaron ayer a Marcelo Ebrard: en una, que trascendió que algunas empresas de creación reciente en 2006, integradas por exfuncionarios del gobierno de la capital, recibieron contratos del Gobierno del Distrito Federal. Pero a su vez son apoyos y donantes de «Honestidad Valiente» y «Austeridad Republicana«, agrupaciones que han apoyado la campaña de López Obrador y sus años como «presidente legítimo». La segunda, que declaró que «las movilizaciones postelectorales no pueden descartarse, y dependerán del fallo del Tribunal». Hasta ahora, había sido muy cuidadoso con no tomar posición en ese tema. Y si bien dudamos de una segunda toma de Reforma, las siguientes no serán semanas tranquilas. Paco Calderón, desde su sitio.
