Como parte de la llamada «operación cicatriz», Josefina Vásquez Mota comió con el presidente Felipe Calderón, para demostrar que hay colaboración y apoyo mutuo y que la supuesta animadversión presidencial a la candidatura de Josefina, si existió, está en el pasado. Pero Rocha en La Jornada nos explica en realidad en qué consistió la famosa comida.
