La mano sin ojos
Pues ahora resulta que la Procuraduría de Justicia del Estado de México, buscando a la peligrosa banda de «La mano con ojos» allanó la morada del poeta Efraín Bartolomé y una vecina suya, académica de la UNAM con lujo de prepotencia, violencia y abuso de autoridad. Por supuesto, se equivocaron de sospechoso y todo terminó con un «Usted Disculpe». ¿Habrán creado otro liderazgo social al estilo del poeta Javier Sicilia? Veremos. Nerilicón en El Economista.
